Comentario Semanal

Utilidades 

El S&P 500 registra su mayor crecimiento de utilidades desde 2021.

Resultados corporativos continúan sorprendiendo

La temporada de reportes del 1T 2026 ha mostrado resultados sólidos para el S&P 500. Con el 94% de las empresas reportadas, el 84% superó expectativas en utilidades y el 81% en ingresos. El crecimiento anual de utilidades se ubica en 28.4%, el más alto desde 2021, mientras los ingresos avanzan 11.6%.

El consenso espera un crecimiento de ganancias cercano al 22% para todo 2026, respaldando el optimismo del mercado pese a valuaciones elevadas. El forward P/E del S&P 500 se ubica en 21.1x, por encima de sus promedios históricos.

El desempeño corporativo continúa siendo uno de los principales soportes del mercado estadounidense. Las revisiones positivas en utilidades reflejan resiliencia operativa y capacidad de adaptación de las empresas. Sin embargo, las valuaciones elevadas sugieren que parte del optimismo ya está incorporado en los precios, lo que podría incrementar la sensibilidad del mercado de no cumplirse las expectativas.

Monitor

Fuente: FactSet

Real Estate 

El real estate sigue siendo una pieza clave en la construcción de portafolios diversificados. Entender sus fundamentos es esencial para evaluar su papel como generador de ingresos y cobertura ante la inflación.

Una clase de activo esencial: fundamentos y tendencias

El Real Estate es una clase de activo basada en la inversión en propiedades físicas —como vivienda, oficinas e infraestructura logística— que generan ingresos vía rentas y apreciación de capital. Su atractivo radica en su capacidad de producir flujos relativamente estables y actuar como cobertura parcial ante la inflación, lo que lo posiciona como un componente relevante dentro de portafolios diversificados.

En 2025, el levantamiento de capital ha mostrado una recuperación, impulsado principalmente por estrategias de deuda y fondos oportunistas. Norteamérica lidera la actividad global, mientras Europa y Asia muestran un dinamismo más limitado. A pesar de este rebote, el entorno presenta retos: menor actividad transaccional, presión sobre valuaciones y mayor selectividad en la asignación de capital.

Para el inversionista, el momento actual exige disciplina y claridad en los objetivos de riesgo-retorno. Las tendencias demográficas y la escasez estructural de vivienda continúan creando oportunidades, mientras la creciente relevancia de estrategias de deuda y activos residenciales refleja un reposicionamiento en las preferencias del mercado.

Monitor

Fuente: JP Morgan

Panorama Global 

Los datos de inflación de abril en EE. UU. presentan un cuadro mixto: precios al alza y un consumidor que, por ahora, no cede.

Inflación en EE. UU. alcanza máximos y el retail resiste

La inflación en EE. UU. se aceleró al 3.8% anual en abril, su nivel más alto desde mayo de 2023. Aunque el sector energético impulsó gran parte del alza, la medición subyacente también subió al 2.8%, manteniéndose lejos del objetivo de la Reserva Federal.

A pesar de este entorno y de una ligera caída en el salario real de los trabajadores, el consumo privado muestra una solidez notable. El sector retail añadió 22,000 empleos en el mes, reflejando la confianza de los comercios ante un gasto que no se detiene.

La persistencia inflacionaria complica el panorama para la Reserva Federal. Sin embargo, la resiliencia del mercado laboral y el dinamismo en la contratación minorista sugieren que, por ahora, el consumo amortigua el impacto de los combustibles más caros y de las tensiones geopolíticas.

Fuente: Bureau of Labor Statistics

Infraestructura

La infraestructura es una de las clases de activo con mayor crecimiento dentro de los mercados privados. Entender qué la impulsa y cómo genera valor es el primer paso para evaluar su rol en un portafolio.

Fundamentos de una clase de activo construida para el largo plazo

La infraestructura abarca activos esenciales como energía, transporte y redes digitales, cuya característica central es la generación de ingresos estables y predecibles a lo largo del tiempo. A diferencia de otras clases de activo, su valor no depende del ciclo económico de corto plazo, sino de la demanda estructural de servicios básicos.

En los últimos años, tendencias como la transición energética y la digitalización han ampliado el universo de oportunidades disponibles, atrayendo capital institucional hacia proyectos con horizontes de inversión de largo plazo.

Sin embargo, el entorno actual presenta matices importantes: aunque el levantamiento de capital se ha recuperado, este se concentra principalmente en fondos de mayor escala. La actividad transaccional, por su parte, enfrenta presiones derivadas de un menor volumen de operaciones.

Fuente: JP Morgan

Fed: Tasas estables, pero crece la división interna

La Reserva Federal mantuvo sin cambios su tasa de referencia en 3.5%–3.75%, en línea con lo esperado. Sin embargo, la votación reflejó una división poco común: cuatro miembros disintieron, marcando el mayor desacuerdo desde 1992. Mientras algunos rechazan anticipar recortes, otro miembro votó por bajarlos. El entorno geopolítico, particularmente en Medio Oriente, ha elevado la incertidumbre y complica el balance entre inflación persistente y señales de desaceleración económica.

Señales mixtas desde adentro

El mensaje de la Fed es más complejo que la decisión misma. La estabilidad en tasas contrasta con un debate interno creciente sobre el rumbo de la política monetaria. El repunte en energía presiona la inflación, mientras el mercado laboral pierde dinamismo. Este entorno refuerza un escenario de mayor volatilidad, donde la visibilidad sobre recortes es limitada y los riesgos macro permanecen balanceados hacia ambos lados.

Fuente: CNBC

Crédito Privado

Una introducción a esta clase de activo

El crédito privado consiste en otorgar financiamiento directo a empresas fuera del sistema bancario tradicional, con estructuras negociadas caso por caso. Su expansión responde a cambios regulatorios post-crisis que limitaron la capacidad de los bancos para atender ciertos segmentos del mercado, abriendo espacio para inversionistas institucionales y gestores especializados.

Atractivos y consideraciones

Su principal atractivo es la generación de ingresos recurrentes con tasas generalmente variables, lo que ofrece cierta protección en entornos de tasas elevadas. Desde la perspectiva de diversificación, su baja correlación con activos públicos puede reducir la volatilidad del portafolio. Sin embargo, implica menor liquidez y compromisos a mediano o largo plazo.

Claves para evaluarlo

Analizar el crédito privado requiere considerar tres factores: la calidad del prestatario, la estructura del crédito y el momento del ciclo económico. No todas las estrategias son iguales: algunas priorizan estabilidad e ingresos, otras asumen mayor riesgo en busca de retornos más altos. Identificar cuál encaja con los objetivos del portafolio es el punto de partida para incorporar esta clase de activo de forma estratégica.

Fuente: JP Morgan

Inflación repunta por energía

Presiones energéticas elevan la inflación

La inflación en Estados Unidos repuntó en marzo impulsada por el alza en precios de energía, en un contexto marcado por tensiones geopolíticas. Sin embargo, el componente subyacente mostró mayor estabilidad, reflejando que las presiones inflacionarias estructurales permanecen contenidas. Este comportamiento refuerza un entorno donde los movimientos de corto plazo pueden distorsionar la lectura general, mientras la trayectoria de fondo sigue siendo el principal foco para la política monetaria.

El reciente repunte inflacionario responde principalmente a factores externos y transitorios. La moderación en la inflación subyacente sugiere que las presiones estructurales no se han intensificado. En este contexto, la Fed podría mantener una postura paciente, evaluando la evolución de la inflación más allá de choques temporales, con especial atención en servicios y condiciones del mercado laboral.

Fuente: U.S. Bureau of Labor Statistics

Private Equity: claves para entenderlo

Una guía básica para entender esta clase de activo

El private equity consiste en invertir en empresas que no cotizan en bolsa, con el objetivo de mejorar su valor y venderlas en el futuro. Estas inversiones suelen tener horizontes largos y dependen de factores como crecimiento operativo, condiciones de mercado y oportunidades de salida. A diferencia de los mercados públicos, el capital se invierte de forma gradual y los retornos se materializan con el tiempo, lo que requiere paciencia y disciplina por parte del inversionista.

El desempeño en private equity puede variar significativamente entre gestores, por lo que la selección es clave. Factores como la capacidad de generar salidas, el acceso a oportunidades y la disciplina en la ejecución influyen directamente en los resultados. Además, ciclos de mercado, tasas de interés y liquidez afectan el ritmo de inversión y desinversión dentro de esta clase de activo.

Fuente: Jp Morgan

Volatilidad: cómo navegar mercados inciertos

Disciplina y perspectiva en momentos de incertidumbre

Los periodos de volatilidad forman parte natural de los mercados y, aunque generan incertidumbre, también ofrecen claridad sobre la importancia de mantener disciplina. En estos entornos, escuchar nuestras propias reacciones, poner los eventos en perspectiva y recordar el objetivo de largo plazo resulta fundamental.

La historia muestra que, pese a crisis recurrentes, los mercados han sido resilientes. Evitar decisiones impulsivas y mantener consistencia en la estrategia suele ser más determinante que reaccionar a cada movimiento de corto plazo.

La volatilidad puede abrir oportunidades, pero exige enfoque. Más allá del ruido de corto plazo, es momento de revisar objetivos, evaluar ajustes graduales y considerar estrategias como rebalanceo o inversión progresiva. En muchos casos, la mejor decisión es mantener la estrategia. La consistencia, más que el timing, ha sido históricamente el principal generador de valor en los portafolios.

Fuente: Capital Group, Standard & Poor’s.

La debida diligencia holística es indispensable

La debida diligencia no se trata únicamente de validar métricas de desempeño o de cumplir con listas de verificación operativas. En inversiones alternativas —donde las relaciones son de largo plazo, las estructuras son complejas y los resultados dependen del camino recorrido— una DD efectiva debe ser integral. Debe reflejar todo aquello a lo que realmente te estás comprometiendo: aspectos financieros, operativos, reputacionales, filosóficos y relacionales.

Desde nuestra experiencia —primero en un fondo de pensiones y ahora en un family office— algunos de los peores resultados no surgieron de modelos equivocados, sino de falta de alineación y de puntos ciegos fuera del análisis puramente “de inversión”.

La calidad de la inversión es solo el punto de partida

La debida diligencia de inversión siempre será el eje central. El historial de desempeño, la claridad de la estrategia, la calidad del equipo, la ventaja competitiva y la construcción del portafolio son fundamentales. Pero en alternativas, esa suele ser la parte más sencilla.

La mayoría de los gestores saben contar una buena historia, mostrar un IRR atractivo y presentar materiales impecables. El verdadero trabajo comienza cuando se profundiza más allá de eso.

La debida diligencia operativa permite evaluar si realmente pueden administrar un negocio estable, con cumplimiento normativo y buen gobierno corporativo. Aquí entran temas como políticas de valuación, administración del fondo, ciberseguridad, proveedores de servicios, entre otros. Una lección aprendida a la mala: un fondo con desempeño de primer cuartil puede ser operativamente frágil. Y cuando surgen problemas, casi siempre son fallas operativas —no estratégicas— las que generan mayor impacto.

Riesgo y reputación: no deben ignorarse

La realidad es que los family offices no pueden darse el lujo de ignorar el riesgo reputacional. No eres solo un inversionista más en la estructura; tu capital está ligado a un nombre, una historia y, muchas veces, a un legado.

Por eso, hoy la debida diligencia debe incluir monitoreo de riesgos mediáticos, alertas regulatorias y revisión de prácticas fiscales. En Activest hemos decidido no invertir con gestores que presentaban retornos sobresalientes pero esquemas fiscales cuestionables. ¿La razón? Las estrategias fiscales agresivas suelen correlacionarse con prácticas contables demasiado “creativas”. Si están dispuestos a forzar los límites en un frente, es válido preguntarse en cuáles otros podrían hacerlo.

De igual forma, hemos reforzado nuestros filtros en torno a controversias ESG y patrones de gobierno corporativo. Un GP involucrado en conflictos laborales o sanciones pasadas quizá no impacte el NAV de este trimestre, pero sí puede afectar la reputación, los valores y la tranquilidad del inversionista en el largo plazo.

La alineación y la compatibilidad filosófica lo son todo

Algunas de las preguntas más relevantes en DD no están en el data room, sino en las conversaciones.

  • ¿Piensan en términos de capitalización compuesta o en levantar el siguiente fondo?
  • ¿Limitan el tamaño del fondo para preservar el desempeño o priorizan el crecimiento en AUM?
  • ¿Cómo manejan los errores y cómo comunican cuando las cosas no salen bien?

Hemos rechazado fondos no por falta de desempeño, sino por falta de compatibilidad cultural. Si la visión sobre riesgo, alineación e interacción con inversionistas no coincide con la nuestra, la relación se deteriorará con el tiempo. No se trata solo de los números, sino de cómo se generan y de qué tan repetible es ese proceso a lo largo de 15 o 20 años.

Una de las cosas que más valoramos es precisamente esa alineación interna. Cometemos errores, como todos, pero nuestros objetivos y visión están realmente unificados. Desde el equipo de inversión hasta operaciones y el comité, todos entendemos que hacer crecer el capital y proteger la reputación de la familia son dos caras de la misma moneda.

La DD como filtro de relaciones de largo plazo

En última instancia, vemos la debida diligencia como el inicio de una posible relación estratégica. Ya sea con un GP, una plataforma de coinversión o una empresa operativa, la pregunta clave es:

  • ¿Nos sentiríamos cómodos haciendo negocios con este equipo a lo largo de un ciclo completo?
  • ¿Querríamos profundizar la relación si las cosas salen bien o nos sentiríamos expuestos?

Por eso avanzamos de forma gradual: primero primarios, después secundarios, luego coinversiones y, solo mucho después, inversiones directas. Cuando finalmente consideramos una inversión directa, ya hemos visto al GP bajo presión, en procesos de salida y en entornos complejos. Es ahí donde la confianza se vuelve tangible.

La debida diligencia holística no es solo una buena práctica: es una necesidad para construir un portafolio resiliente en inversiones alternativas. La calidad de la inversión, los procesos operativos, los riesgos fiscales y reputacionales, así como la alineación filosófica, son factores que deben evaluarse de forma conjunta.

Analizados de manera aislada, todos pueden parecer aceptables. Pero cuando se integran bajo un mismo marco de análisis, se convierten en un filtro poderoso que protege el capital y fortalece la confianza a lo largo de décadas.

Fuente: Análisis interno AWM

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