Los bancos centrales globales ajustan su estrategia

A finales de 2023, los bancos centrales globales estaban preparados para iniciar importantes recortes de tasas de interés. Sin embargo, a medida que avanza el año, la persistente inflación y la resiliencia económica llevaron a una reevaluación de estas expectativas. En este contexto, compartimos algunas perspectivas que recientemente transmitieron hacia los mercados.

Reserva Federal (Fed):

• Proyecciones revisadas: El presidente de la Fed, Jerome Powell, destacó a comienzo del año que las proyecciones iniciales de múltiples recortes de tasas eran demasiado optimistas. La nueva expectativa es de solo uno o dos recortes de tasas para finales de 2024, en lugar de los tres anticipados anteriormente.

• Resiliencia económica: A pesar de las presiones inflacionarias, la economía y el mercado laboral de Estados Unidos mostraron resiliencia, lo que implica un monitoreo más estrecho previo a implementar recortes. 

Banco Central Europeo (BCE):

• Ajustes en la política monetaria: Recientemente, el BCE realizó un modesto recorte de tasas, aunque enfatizó una perspectiva cautelosa debido a la continua inflación e incertidumbre económica. Particularmente, sus miembros advirtieron sobre “baches en el camino” mientras navegan por estos desafíos.

• Preocupaciones geopolíticas: Eventos como la decisión del presidente francés Emmanuel Macron de convocar elecciones parlamentarias anticipadas añadieron incertidumbre, influyendo en las expectativas del mercado y posibles decisiones hacia futuro del BCE. 

Banco de Inglaterra (BoE):

• Recortes de tasas retrasados: El BoE pospuso en diversas ocasiones los recortes de tasas anticipados, los cuales podrían concretarse en el tercer trimestre del año, alineándose con las predicciones del consenso. Lo anterior, a pesar de una significativa reducción en la inflación general, ya que el constante crecimiento de los salarios mantiene al BoE cauteloso.

Como se puede apreciar, el ansiado ciclo de flexibilización monetaria para 2024 ha perdido impulso, en gran medida debido a la persistente inflación, particularmente en sectores como los servicios y la robusta actividad económica. Por lo tanto, los bancos centrales se han visto en la necesidad de recalibrar sus estrategias hacia un enfoque de mayor cautela, lo que podría implicar ajustes más graduales a las tasas de interés en el corto plazo, de tal forma que esta medida les permita llevar la inflación consistentemente hacia sus objetivos de largo plazo.

Expectativa para la política monetaria de los Bancos Centrales de Países Desarrollados

Fuente: Capital Group

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